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Poesía y Matemáticas

 

 

TIRO AL BLANCO

Por presumir de certero

un tirador atrevido

se encontró comprometido

en el lance que os refiero:

Y fue, que ante una caseta

de la feria del lugar

presumió de no fallar

ni un tiro con la escopeta,

y el feriante alzando el gallo

un duro ofreció pagarle

por cada acierto y cobrarle

a tres pesetas el fallo.

Dieciséis veces tiró

el tirador afamado

y al fin dijo, despechado

por los tiros que falló:

Mala escopeta fue el cebo

y la causa de mi afrenta,

pero ajustada la cuenta

Nl ME DEBES Nl TE DEBO.

Y todo el que atentamente

este relato siguió

podrá decir fácilmente

cuántos tiros acertó.

 

   
 

 

José María Sorando Muzás

jmsorando@ono.com