INICIO

Matemáticas

y Naturaleza

Fractales en la lucha contra el cáncer

   

 

 

 

      

Noticias: Comunicado público de Antonio Brú (20-07-07)

El martes 31 de mayo de 2005, una noticia científica de gran repercusión social saltaba a las primeras planas de la prensa:

 "Una teoría matemática salva a un paciente terminal de cáncer" (Levante)

"Prueban una terapia anticáncer usando fórmulas matemáticas" (Clarín)

"Canceroso se salvó de la muerte gracias a las Matemáticas" (Las últimas noticias)

                   ... etc.

Semejantes titulares llamaban la atención por relacionar una ciencia  teórica como las Matemáticas con una investigación aplicada a la realidad inmediata más sensible como es la oncológica. Junto a ellos, la foto del físico teórico Antonio Brú,  autor del artículo aparecido en la revista Journal of Clinical Research, que comunicaba a la Comunidad Científica su descubrimiento.

Escogemos estos párrafos del artículo publicado en El País (31-05-2005):

"Somos un equipo pluridisciplinar, y llevamos investigando en esto 12 años", explicaba Brú, de 43 años, que trabaja en el Departamento de Matemática Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid".

"Soy físico teórico, pero me interesé en el cáncer en 1993, cuando mi abuela murió por esa causa. Apenas tenemos financiación para el proyecto. La investigación de todos estos años ha costado unos 100.000 euros, y los he tenido que poner de mi bolsillo".

La teoría de Brú contradice las ideas convencionales sobre la dinámica de los tumores: casi todo el mundo piensa que crecen exponencialmente, pero el físico español ha aportado sólidas evidencias, tanto matemáticas como experimentales, de que su crecimiento es lineal, es decir, que su radio medio crece distancias iguales en tiempos iguales.

Brú también ha mostrado que el contorno de cualquier tumor - o de cualquier colonia de células en cultivo - es un fractal, una curva que tiene la misma forma vista de cerca o de lejos, como los litorales o los árboles. Las sofisticadas matemáticas de los fractales permiten deducir, a partir de la dinámica de crecimiento de un contorno (el del tumor, en este caso), cuál es el cuello de botella esencial que constriñe su crecimiento. Y, en el caso de los tumores, el físico vio con claridad que el cuello de botella es la frontera del tumor con los tejidos sanos circundantes.

"Eso implica que el factor esencial para el crecimiento de un tumor no son los nutrientes que le llegan por la sangre, sino el espacio libre por donde las células pueden proliferar", explica Brú. "Suele pensarse que las células cancerosas no respetan la inhibición lateral [es decir, que siguen dividiéndose aún después de tomar contacto con otras células], pero yo creo que sí la respetan. Por eso no proliferan en el centro del tumor, sino en las fronteras, donde hay espacio".

Como los neutrófilos colonizan precisamente esas zonas fronterizas, Brú pensó que, si incrementaba su número con el fármaco G-CSF, los neutrófilos ocuparían los espacios libres y bloquearían el crecimiento del tumor".

Dice El Periódico de Aragón (9-06-2005): 

"El físico señaló que en 2003 comprobaron en ratones que el fármaco G-CSF, basado en una molécula natural, estimula la producción de neutrófilos hasta ocupar los espacios libres y bloquear el crecimiento del tumor. En junio de 2004 lo ensayaron con éxito en un paciente de 56 años con un hepatocarcinoma que sufría hepatitis C y cirrosis y se encontraba en fase terminal. Fue tratado mediante estimulación ósea y generación de grandes cantidades de neutrófilos. En unos meses el hepatocarcinoma remitió y el paciente se reintegró al trabajo".

"La mayor malignidad del tumor se encuentra precisamente en sus bordes. Mientras que para hacer una biopsia, los médicos suelen pinchar en el centro, donde la enfermedad es menos agresiva. esto podría explicar muchos de los falsos diagnósticos que se obtienen con estas pruebas y que no tienen en cuenta esa distribución de la malignidad. Además, lo demostrado contradice la actual idea de que cada tumor exige una terapia concreta y obligaría a replantearse los tratamientos".

Ante este planteamiento tan novedoso, enseguida se han alzado voces críticas desde la clase médica y han aparecido nuevos titulares como éste:

"Recelos ante la fórmula matemática anticáncer" (El Periódico de Aragón)

El tiempo dirá si las Matemáticas han hecho o no una aportación decisiva en la lucha contra el cáncer.

Nuevas referencias en prensa:

Dinámica del crecimiento tumoral Madri+d 26-11-07

¿Curan el cáncer las Matemáticas?  La Nueva España 29-03-06

Fórmula matemática para tamaño de tumores  IBL News 03-03-06

 

 

 

(C) José María Sorando Muzás

jmsorando@ono.com