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Curiosidades

 

 

Simetrías urbanas

El gusto por la simetría parece tener una base genética(*) y se puede apreciar en la construcción de algunos entornos monumentales. Por ejemplo, en la ciudad de Zaragoza, en el Parque Grande “J. A. Labordeta”, al divisar el central Paseo de San Sebastián, tanto desde el Puente Trece de Septiembre sobre la Huerva como desde el Batallador, en el Cabezo de Buenavista. Árboles, fuentes, bancos, caminos, jardines… todo se dispone en simetría axial.

Sin embargo, en ocasiones topamos con alguna simetría fallida. Siguiendo en Zaragoza, situémonos en el centro de la Calle Alfonso I, mirando hacia El Pilar. La mirada descuidada tiende a valorar ésta como una simétrica panorámica “para turistas” (no faltarán algunos haciendo la obligada foto). Pero, con más atención, enseguida se observa que el blanco relieve “Venida de la Virgen” (1969) de Pablo Serrano está centrado con la calle, pero el tejadillo de la basílica sobre él está desplazado hacia nuestra izquierda y el gran cimborrio central todavía más.

La razón de esta asimetría reside en el hecho de que la Basílica de El Pilar, alineada con el Río Ebro, no está perpendicular a la Calle Alfonso I. Es por ello que, si nos fijamos, la desviación respecto del eje de simetría imaginario aumenta cuanto más al fondo están los elementos que observamos.

(*) Anders Pape Moller, La Naturaleza prefiere la simetría. (Mundo Científico 187, pp. 48 a 53. 1998)

 

 

 

José María Sorando Muzás

jmsorando@ono.com