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TOUCH

 

Ficha técnica.- Título: Touch. Actores: Kiefer Sutherland (Martin Bohm, el padre), David Mazouz (Jake Bohm, el niño), Gugu Mbata-Raw (Clea Hopkins, la trabajadora social) y Danny Glover (Arthur Teller, el profesor). Director - creador: Tim Kring. Producción: Fox TV. EE.UU. 2012-... Primera temporada: 11 episodios con una duración de 50 minutos cada uno. Se anuncia una segunda temporada. En España se emite en el Canal Fox.

 

Argumento.- Martin Bohm es un hombre viudo cuya esposa Sarah murió en los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001. Su objetivo en la vida es establecer la comunicación con su hijo de 11 años, Jake, autista que no habla y no tolera el contacto físico. Sin embargo, suele escribir de forma obsesiva secuencias de números.
Tras varios intentos por enviar a su hijo a una escuela especial, Martin es visitado por Clea Hopkins, una trabajadora social que descubre que Jake es más especial de lo que pensaban: tiene la capacidad de ver cosas que nadie más puede ver, comunicando sus visiones a través de esos números. Un profesor intentará desvelar las secuencias numéricas que presenta el niño y estudiará como pueden llegar a influir en las vidas de las personas.

 

 

Comentario.- En esta serie los números tienen un papel estelar, pero no con un sentido matemático sino sobrenatural. La idea básica es la escenificación en cada episodio de la antigua Leyenda del Hilo Rojo que recita el propio Jake en la introducción:

“Hay un antiguo mito chino sobre el hilo rojo del destino. Dice que los dioses han atado un hilo rojo alrededor de cada uno de nuestros tobillos y lo han unido a todas las personas cuyas vidas estamos destinados a tocar. Este hilo se puede estirar o enredar, pero nunca se romperá. Todo está predeterminado por probabilidades matemáticas, y es mi trabajo vigilar esos números, para hacer las conexiones por los que necesitan encontrarse… aquéllos cuyas vidas se necesitan tocar.”

En Touch, dichos hilos son numéricos. Jake sabe verlos y los transmite a su padre. Al seguirlos, se producen encuentros con y entre desconocidos a quienes, de forma inconsciente y mediante hechos aparentemente fortuitos, consigue ayudarles a acercarse.

Veamos, a modo de ejemplo, una sinopsis del episodio 4, titulado "Hilos de cometas":

Al principio se ve a Jake escribiendo una y otra vez, en ese orden, las cifras 9 y 5. Martin va con el niño a visitar la tumba de su esposa. En el camino, vemos repetirse en distintos contextos el 9 seguido del 5.

En el cementerio, Martin se sorprende al encontrar a un desconocido con flores ante la tumba de Sarah. No puede saber nada de él pues debe correr tras Jake, sólo preocupado por volar su cometa. La cometa se pierde. Padre e hijo la siguen a través de la ciudad, hasta que queda enredada en una antena. Entran en el edificio y Jake conduce a Martin hasta la puerta del apartamento 65. ¿Falló la secuencia numérica? No, al cerrar de portazo, se desprende la fijación superior del 6, oscila y se convierte en un 9.

Sorprendentemente, en ese apartamento vive el desconocido del cementerio. Resulta ser un mensajero que conoció a Sarah en su oficina de trabajo y a quien ella dio clases de Matemáticas para preparar el Graduado Escolar, que luego consiguió aprobar. Le guarda por ello gratitud. En el curso de la conversación, Martin conoce dos datos que le inquietan: su esposa no llevaba el anillo de casada y el día de la última clase, el 5 de septiembre (9.5 en la notación de fechas norteamericana) cambió su horario para ir a una cita. Martin no sabía nada de ello porque en aquella época estaba siempre ausente de casa por trabajo, algo que ahora se reprocha. Mientras, Jake ha desaparecido, trepando por la fachada hacia la cometa.

Intercaladas con la anterior, se desarrollan otras dos historias:

Un pastor protestante desorientado y dubitativo, que no encuentra su sitio ni su misión en una vieja parroquia que construyera su padre, recibe la visita de un hombre atormentado después de ganar una fortuna en la Bono Loto. Narra cómo el 11-S ayudó a una mujer, que resulta ser Sarah, a bajar desde la planta 87 a la 56 del World Trade Center. Tras bajar juntos 31 plantas la dejó sola. Él se salvó y ella no. Desde entonces ha jugado siempre los números de aquel fatídico día: 11, 09, 01, 87, 56 y 31. Hoy ha ganado con ellos el premio y no sabe qué hacer con ese dinero.

En Irak, el líder de un grupo aficionado de rock concierta una audición en la base militar con una soldado norteamericana. Poco después, el vehículo donde ésta viaja sufre un ataque y ella huye por el campo arrastrando a un compañero herido. La patrulla de rescate no consigue divisarles en la oscuridad.

El rockero iraquí hace una consulta por internet a un servicio de asesoría online en EE.UU. sobre cuál es la máxima potencia que puede soportar el amplificador de su guitarra. El experto enseguida le va a responder: 50 v. Pero en el momento de enviar el correo se pierde la conexión. La razón es que vive en el mismo edificio donde Jake está buscando la cometa y en la subida éste ha tocado la antena. Mientras el experto se asoma para ver qué pasa, el gato pasa por el teclado y pulsa un 9, de modo que los 50 v se convierten en 950 v. Al mismo tiempo, vuelve la conexión y el mensaje es enviado con esa alteración.

En Irak, los músicos aplican la errónea recomendación y la consecuencia es un cortocircuito que produce un fuerte chispazo en un transformador de la zona. El resplandor ocasionado permite a la patrulla localizar y rescatar a los dos soldados perdidos.

El pastor protestante recibe el aviso de que la soldado, quien fuera una amiga muy especial suya a quien dejó por su ahora cuestionada vocación religiosa, ha sido rescatada en acción de guerra. Ve claro que ésta es una "llamada" hacia dónde debe seguir los pasos. Deja la parroquia para empezar una nueva vida con ella. A su vez, el ganador de la Bono Loto, emplea su nueva fortuna en el arreglo de la deteriorada iglesia, donde continuará la labor del pastor.

Cuando Martin ha recuperado a Jake sale del edificio con una idea fija: ¿qué cita tenía Sarah ese 5 de septiembre? Busca en su agenda y descubre el resguardo de una joyería a la que fue ese día. Una vez allí, sabe que Sarah había ido para arreglar su alianza, que le era estrecha, para que la ensanchasen y grabasen. Martin respira aliviado, disipados sus recelos y recoge, once años después, la alianza de Sarah con una nueva inscripción cuyo sentido conoce bien y le emociona: "1 + 1 = 3". Del amor de ambos había nacido Jake.

El anterior argumento responde en su estructura al modelo que rige la serie. En una complicada trama de historias que se cruzan, los nexos, el hilo rojo de la leyenda, son los números que Jake sabe ver. Todo ello parece abonar la teoría de un destino inexorable, en lo cual recuerda a la premiada Babel (Alejandro González Iñárritu. 2006), donde personas distantes y desconocidas entre si ligan sus destinos, de modo que las acciones de unos repercuten en los otros. Pero, mientras en Babel nos cabe la duda de si no será esa interdependencia sólo fruto de nuestra voluntad de relacionar los hechos una vez conocidos, convirtiendo desde la mirada retrospectiva la casualidad en causalidad, en Touch desde el principio se afirma la conexión como algo predeterminado cuya clave son los números.

Pudiéramos ver en estos planteamientos ecos pitagóricos, pero simplemente se trata de una apuesta eficaz y brillante que con fines comerciales conjuga el gusto del gran público por lo misterioso con la posibilidad de narrar en cada episodio historias variadas, con escenarios y registros diferentes. Touch es por ello una serie de éxito, entretenida y efectista sin necesidad de recurrir a los efectos especiales.

 

  

  

 

       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(C) José María Sorando Muzás

jmsorando@ono.com