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Matemáticas y Cine

 

 

TÍTULOS MATEMÁTICOS

 

 

En la propia publicidad de algunas películas hay curiosas alusiones matemáticas. Como “Tres es un número par”, lema de Castillos de cartón (Salvador García. 2009), que está en la onda de esa publicidad “épatante” que a veces vemos, donde se hace un uso libérrimo de las Matemáticas para llamar la atención.

Y llegamos al propio título de la película. ¿Puede tener alguna relación con las Matemáticas? Pues también. En los últimos años lo matemático ha llegado al Cine en más ocasiones que nunca antes lo había hecho. Nos referimos sobre todo a personajes y situaciones, pero también a los propios títulos (aunque curiosamente los títulos matemáticos no suelen corresponder a las películas con más contenido matemático). En una rápida recopilación, no exhaustiva, hemos encontrado 26 ejemplos. En ellos advertimos que sus títulos han sido escogidos siguiendo diferentes criterios. En algunos casos son descriptivos: hay una correspondencia con el contenido y el sentido de la película que justifica la elección. Así ocurre en:

Cube, “el cubo” (Vincenzo Natali. 1997). Unos individuos están encerrados en el interior de un gran cubo formado por celdas cúbicas en movimiento. Comprender cómo evoluciona esa estructura cúbica es esencial para escapar de la trampa.

Esfera (Barry Levinson. 1998). Una nave alienígena permanece en las profundidades marinas desde hace casi 300 años. Un equipo de científicos, un matemático entre ellos por aquello del lenguaje universal, desciende para revisarlo. En su interior, una misteriosa esfera se convierte en la clave del misterio a descifrar.

Pi. Fé en el caos (Darren Aronofski. 1998). Un matemático está obsesionado por encontrar en los decimales de pi pautas explicativas del Universo.

Efecto mariposa (Eric Bress y J. Mackye Gruber. 2004). Volviendo al pasado con la mentalidad actual, el protagonista quiere modificar el presente evitando todo hecho traumático. Sus actos tendrán inesperadas consecuencias.

Proof, “demostración” (John Madden. 2005). Se plantea el problema de demostrar la autoría de la brillante demostración de un teorema, valga la redundancia; aunque en España se perdió ese sentido al ser traducido el título como La verdad oculta.

The square root of 2 (L. Bernard. 2007), no estrenada en España. Rachel, alumna aventajada en Matemáticas, accede a una universidad de élite, pero pronto chocará contra la rigidez del sistema de normas establecido. Dice el lema del film: “¿Pueden la inocencia y la determinación vencer a un sistema irracional?”  En este caso se juega voluntariamente con el doble sentido, matemático y social, del término “irracional”.

Intersections (David Marconi. 2013). Thriller romántico en el que se entrecruzan personajes ajenos entre si.

En otros casos, la relación es literal pero anecdótica:

Seis grados de separación (Fred Schepisi. 1993). En una escena la protagonista enuncia la teoría según la cual siempre hay una cadena, de a lo sumo 6 personas, que relaciona a dos individuos cualesquiera sobre la Tierra. Esto se basa en el crecimiento de la red de contactos, que aumenta exponencialmente al aumentar los grados de separación y se puede plasmar mediante grafos. Recientemente Microsoft la ha comprobado con los usuarios de Messenger rastreando sus conversaciones: cualquier par de ellos está interconectado por 6,6 eslabones de media. Pero no hay atisbo matemático en la película y además esa cita, pese a darle título, es completamente prescindible en el guión.

La cinta de Moebius (Glenn Chaika. 2005). Película de ciencia ficción con dibujos animados en la que los personajes acceden a otros mundos a través de un portal que dicen “basado en la superficie de Moebius”. De esa cita tan ligera toma el título.

Uno por ciento, esquizofrenia (Ione Hernández. 2006). Documento sobre esa enfermedad mental que afecta a dicho porcentaje de la población.

A veces se hace un uso metafórico de la terminología matemática, pero suele ser con poco fundamento. Suponemos que se pretende, a efectos de marketing, dar un barniz a la vez culto y poético. Así ocurre, por ejemplo con:                      

The square root of 0 (William Cannon. 1964). Melodrama no estrenado en España.

Las matemáticas de las lágrimas - capítulo nº 12 de la serie de ciencia ficción Andrómeda  (1ª temporada. 2000) emitida en el canal Calle 13.

Simetría (Konrad Niewolski. 2003). La historia transcurre en una cárcel polaca y no hay una simetría de historias que explique el título. Lo más simétrico es el cartel de la película.

Sumas y restas (Víctor Gaviria. 2004). Sobre los cárteles de la droga colombianos. El protagonista logra un rápido enriquecimiento pero tendrá que pagar pronto un duro precio, suma y resta.

Cero y van cuatro (C. Carrera, A. Gamboa, A. Serrano y F. Sariñana. 2004). Cuatro cortometrajes de directores mexicanos en clave de sátira social sobre la corrupción de los poderes públicos.

Aritmética emocional (Paolo Barzman. 2007). Trata sobre el reencuentro de personas que coincidieron muchos años atrás en las dramáticas circunstancias de los campos de concentración nazis. Lo aritmético no aparece, ni en sentido figurado.

La ecuación del amor y la muerte (Cao Baoping. 2008). Una taxista busca sin descanso por las calles de Pekín a su novio desaparecido. Hay amor y muertes, pero ningún equilibrio con atisbos algebraicos. Lo más matemático, una simetría argumental: se producen dos suicidios idénticos y equidistantes del comienzo y del final del film.

Aquiles y la tortuga (Takeshi  Kitano. 2008). Un pintor, empeñado en sacar a flote su escondido talento, debe aceptar que hay cosas que están fuera de su alcance; al igual que, según Zenón, le ocurriría a Aquiles en su carrera con la tortuga.

The simmetry of love (Aitor Gaizka 2010). Comedia romántica que parte de una cadena de personajes interconectados por azar.

+1 (Denns Iliadis 2013). En una alocada fiesta universitaria se producen hechos paranormales. Los personajes se enfrentarán a si mismos, cada uno con su réplica... de ahí lo de +1.

Otro tipo de aparición de términos matemáticos en los títulos es el que se produce sin que haya intención al respecto, por polisemia. Se refieren a otros contextos donde esos términos también tienen validez. Así ocurre en especial con “los límites”:

Punto límite (Sydney Lumet. 1964). El mundo al borde de la guerra nuclear.

Tesis (Alejandro Amenábar. 1997). No es la tesis de un teorema, sino la tesis doctoral sobre las “snuff movies”, películas reales de violencia extrema, de una estudiante de Cinematografía que se va a ver envuelta en situaciones de alto riesgo.

Sin límites (Robert Towne. 1998). Película biográfica sobre el corredor de fondo norteamericano Steve Prefontaine.

Límite vertical (Martin Campbell. 2000). Aventuras y alpinismo.

The square, “el cuadrado” (Nash Edgerton. 2008). Historia trágica con adulterio, protagonizada por dos parejas y de ahí el título.

Sin límites (Little Ashes. Paul Morrison. 2009), sobre la relación creativa y turbulenta entre Lorca y Dalí en los años 20, cuando convivieron en la madrileña Residencia de Estudiantes.

En conclusión: en el Cine las cosas no son lo que parecen, ni siquiera los títulos.

 

 

 

 

(C) José María Sorando Muzás

jmsorando@ono.com