INICIO

Matemáticas y Cine

 

 

Yellow submarine

 

1968 fue un año emblemático en la revolución social que vivió Occidente, una revolución que tuvo corto alcance en lo político  debido a la represión ejercida por el poder (París, Mexico, Praga), pero que dejó un sello profundo en las costumbres.

Eran los años de los "hippies" y de la música como lenguaje común compartido por la juventud de muchos países, con dos grandes bandos: los seguidores de los Rolling Stones (más rockeros) y los de los Beatles (patriarcas de la música pop). Las drogas eran vistas en ese contexto como una forma de rebeldía que daba acceso a otras esferas del conocimiento. Luego vendría la evidencia de la dura realidad, con muchas vidas destrozadas por las adicciones, singularmente las de bastantes estrellas musicales.

En ese mismo año, George Duning dirige una película de animación que tiene a Los Beatles como protagonistas dibujados y a su música como hilo conductor del film, con las canciones del excelente álbum Sargent Peppers. Toma como título el de una de las canciones: Yellow submarine. La película, que alcanzó un gran éxito, tiene una estética pop rompedora. El argumento es lo de menos: el país de Pepperland queda aletargado, frío y sumido en un uniforme color gris azulado tras la invasión de los Malines Azules (en España, con los falangistas en el poder dábamos a la cosa una doble lectura). Los Beatles, a bordo del submarino amarillo, rescatarán a Pepperland de su letargo, venciendo a los Malines con su música como única arma.

Las alusiones a las drogas son variadas: Una de las canciones, Lucy in the Sky with Diamonds, tenía como iniciales LSD, devastadora droga inyectable entonces muy en boga entre las estrellas del pop. Pero, sobre todo, las imágenes irreales, alucinadas y caóticas que salpican la película nos remiten a las visiones fantásticas de un "viaje" con drogas.

Si aparece en esta web una película a priori tan alejada de lo académico es porque hay dos escenas, en el siguiente video enlazadas, donde encontramos una sucesión de elementos matemáticos con los que se articula esa psicodelia:

 

 

 

Mientras suena When I´m Sixty-Four (Cuando tenga 64 años), vemos 64 años traducidos a minutos; luego, la frase "Let us demonstrate" tópica del inicio de las demostraciones matemáticas; sigue una cuenta de los números naturales desde 1 a 64 mediante tipografía pop y algunos dibujos que son verdaderas greguerías (el 8 es un antifaz girado, el 6 un gato, el 2 un cisne, etc.). Rigo Starr ve el submarino en una pantalla sobre una trama cartesiana y deja una huella que es el desarrollo plano de un hexaedro o cubo. Cubo que, una vez montado, se despliega mostrando los rostros de los cuatro Beatles dando paso a la siguiente canción.

Mientras suena Only a Northern Song (Sólo una canción del Norte) el motivo central será la curva sinusoidal de las ondas de un osciloscopio; de ahí se pasa a una sucesión de imágenes del llamado Op-Art (Arte Óptico) basado en líneas geométricas blancas y negras que forman círculos tangentes, cubos girando con cambios de color agresivos, rectas paralelas, de nuevo círculos, personajes girando alrededor en órbitas elípticas y deformaciones del cubo en poliedros irregulares con caras trapezoidales.

Luego Los Beatles caen en un mareante Mar de Agujeros circulares alineados en hileras paralelas, donde Papanatas, su estrambótico acompañante recita términos filosóficos cercanos a la ciencia: Tesis, Antítesis, Síntesis, Causalidad, Casualidad, Empirismo, etc.

Y siguen esta alucinada psicodelia, ya con otras fuentes de inspiración.

 

En fin, una singularidad...

 

  

  

 

 

       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(C) José María Sorando Muzás

jmsorando@ono.com