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Matemáticas y Cine

 

 

PEQUEÑO GRAN HOMBRE

Ficha técnica.- Título: Pequeño gran hombre (Little Big Man). Director: Arthur Penn. Actores: Dustin Hoffman, Faye Dunaway, Chief Dan George, Martin Balsam y Richard Mulligan. Guión: Calder Willingham. Música: John Hammond. Producción: Cinema Center Films. EE.UU. 1970. Distribución: 20 th Century Fox.

Argumento.-

Jack Crabb, el único superviviente blanco de la batalla de Little Big Horn (el título de la película es un juego de palabras con este nombre) relata su larga vida, ya con 121 años. Capturado por los indios siendo un niño, fue criado entre ellos y apodado Pequeño Gran Hombre. Por varias veces transitó entre los dos modos de vida: unas veces con los cheyennes (quienes se denominan a si mismos los “seres humanos”) y otras con los hombres blancos. El momento clave de su relato es cuando asiste a la batalla en la que el 7º Regimiento de Caballería, bajo el mando del General Custer, es aniquilado por los indios sioux y cheyennes dirigidos por el jefe Caballo Loco.

Comentario.-

Esta película es la crónica de la traición de la nación norteamericana a sus pobladores primigenios. Tras irlos desalojando de sus territorios, se prometió a los indios una tierra que sería suya “mientras la hierba crezca, el viento sople y el cielo sea azul”. Confiados por esta promesa, fueron víctimas de sucesivas masacres. Su victoria sobre Custer fue el último acto de resistencia eficaz, al que siguieron sólo derrotas frente a las armas avanzadas. Como veremos, según esta película, esa derrota fue fruto de la enajenación megalómana de Custer, quien cercano a su fin grita: “¡soy invencible! ¡soy invencible!”.

Polémica en su día (no olvidemos la coincidencia nada casual con la Guerra de Vietnam), era una versión necesaria frente a décadas de cine del Oeste donde John Wayne y sus secuaces como “buenos de la película”  liquidaban sin remordimientos a “esos salvajes”.

 

Escenas.-

En ese contexto ¿hay lugar para las Matemáticas? Como era de esperar, no explícitamente; pero sí aparecen varias situaciones paradójicas basadas en negaciones y contradicciones. Estos juegos lógicos son especialmente curiosos y comprensibles para una mente matemática.

El contrario.- El primero de esos juegos es digno de Lewis Carroll y su Alicia en el País de las Maravillas:

Aparece un indio que monta a caballo de espaldas, mirando hacia atrás.

- Hola “Oso Joven”.

- Adiós.

Off: Era el muchacho al que había salvado la vida para vergüenza suya.

- ¿Atrapaste los conejos que fuiste a cazar?

Los coge y los tira.

- No.

- Entonces no le des los conejos que no has cazado a “Búfalo que se revuelca”.

Off: Oso Joven se había convertido en un “contrario”, el más peligroso de los guerreros cheyennes, porque su manera de vivir los vuelve medio locos. Excepto en el combate, un “contrario” lo hace todo al revés. Dice “adiós” para decir “hola”; “sí” cuando quiere decir “no”; se lava con arena y se seca con agua; y así todo lo demás sucesivamente.

Se le ve arrojarse arena por encima y después meterse en el río.

Los blancos-negros.- Pequeño Gran Hombre  está en la tienda de su abuelo el jefe de la tribu cheyenne.

- ¿Sabes abuelo? no todos los blancos están locos.

- Me alegra oír eso, hijo mío Yo creía que sí.

- No. Conozco a uno que es tan valiente como cualquier "ser humano".

- Me gustaría conocer a ese hombre y fumar con él. ¿Cómo se llama?

- Se llama General Custer.

- General Custer, ¿qué significa ese nombre, hijo mío?

- Significa "Cabello Largo".

- Buen nombre. ¿Cómo lo ganó?

- Lo ganó en la guerra que hicieron los blancos para liberar a los negros.

- Oh sí, los "blancos hombres negros". He oído hablar de ellos. Se dice que no son tan feos como los blancos, pero están tan locos como ellos.

Las brutales matanzas cometidas bajo el mando de Custer pronto harán cambiar de opinión a Pequeño Gran Hombre.

Antes de la batalla.- Custer habla sobre Pequeño Gran Hombre a un comandante:

- Ese hombre puede serme muy útil, comandante. Primero me pidió que lo hiciera explorador. Luego casi lo cuelgo por renegado. Su juego está muy claro, alejarme de sus amigos los indios. Todo lo que ese hombre me diga será mentira. Por lo tanto, tendré un perfecto barómetro al revés.

Se acerca a Pequeño Gran Hombre y le dice:

- ¿Qué crees tú que debo hacer? ¿Qué te parece, debo avanzar  retirarme?

Off de Pequeño Gran Hombre: Ahora estaba a mi merced. Lo que tenía en mis manos no era un cuchillo, sino la verdad.

- ¿Qué respondes?

- General, debe avanzar.

- ¿Me aconsejas salir a campo abierto?

- Sí señor.

- No habrá indios allí, supongo.

- Allí le aguardan miles de indios y cuando terminen sólo quedará de vd. una grasienta mancha. Esto no es Río Wachita, general. No son niños indefensos ni mujeres los que le están esperando, son guerreros cheyennes y sioux. Vaya a su encuentro, si tiene valor.

- Sigues intentando engañarme, ¿eh? Intentas hacerme creer que si ahora avanzo estoy perdido. Pero la sutil verdad es que tú realmente no quieres que dé la orden de ataque.

Pequeño Gran Hombre sonríe al verle avanzar hacia el desastre. Ha vencido a Custer en una peculiar versión del dilema del mentiroso ("Yo siempre digo mentiras. Esto que acabo de decir, es mentira. ¿Soy mentiroso? ¿digo mentiras?").

  

 

 

  

 

 

       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(C) José María Sorando Muzás

jmsorando@ono.com