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Matemáticas y Cine

 

  

       LA VERDAD OCULTA (PROOF)

Ficha técnica.- Título: La verdad oculta (Proof). Director: John Madden. Actores: Gwyneth Paltrow (Catherine), Jake Gyllenhaal (Hal), Anthony Hopkins (Robert) y Hope Davis (Claire). Guión: David Auburn y Rebecca Millar (adaptación de la obra de teatro de David Auburn, Premio Pulitzer). Producción: Miramax & Endogame Entertainment. EE.UU. 2005. Distribuidora: Buena Vista International.

Argumento.-  Catherine ha renunciado a terminar la carrera de Matemáticas dedicando los últimos cinco años al cuidado de su padre, Robert, que fuera en su juventud un eminente matemático. Éste, sumido en la demencia, intentaba en vano recuperar la creatividad perdida, rellenando cuadernos incoherentes. A su muerte, Hal, un discípulo aventajado busca en esos cuadernos algún destello póstumo de aquel genio. La reticencia inicial de Catherine se torna en confianza, mediando una relación amorosa entre ambos. Por ello le muestra un cuaderno con lo que parece una brillante demostración que tendría repercusión mundial, de la cual se dice autora. Hal duda sobre la autoría y, a la vez, sobre la salud mental de Catherine: ¿ha heredado el genio del padre?, ¿la enfermedad? … ¿o ambos? En este punto, el título original de la obra adquiere un doble sentido: la validez y el estilo propio de esa demostración matemática demostrarían a la vez su cordura.

Comentario.- Los personajes principales de Proof son matemáticos que protagonizan un drama sobre su trabajo. Sorprende en ese contexto que haya tan pocos elementos específicamente relacionados con las Matemáticas. Se las cita en todo momento, pero en realidad no se habla tanto de ellas como de la búsqueda del éxito en el mundo académico. En lo esencial, la trama se desarrollaría casi igual si los protagonistas fueran científicos de cualquier otra especialidad. Entre esos escasos aspectos matemáticos, encontramos los siguientes:

-          Se insiste en el conocido tópico de que las grandes innovaciones matemáticas han sido obras de juventud (Galois, Abel...). Hal llega incluso a decir que, en los congresos, “los matemáticos mayores toman anfetaminas” para poder seguir el ritmo.

-          Hay una referencia a Sophie Germain (1776 – 1831), nada casual. También en su caso la autoría de sus trabajos podía ser puesta en duda, entonces por discriminación de género, y llegó a firmarlos con el seudónimo masculino de Antoine Le Blanc, causando gran sorpresa al revelar su identidad.

-          Se recrea entre Robert y Catherine la conocida anécdota sucedida entre G. H. Hardy (1877 – 1947) y S. Ramanujan (1887 – 1920) acerca del número 1729, el menor que puede ser expresado de dos formas diferentes como suma de dos cubos (1.729 = 13 + 123 =  93 + 103), citada por C.P. Snow en el Prólogo a Autojustificación de un matemático (G.H. Hardy. Ed. Nivola 1999).

-          La sospecha de apropiación indebida de los descubrimientos es recurrente. Primero, por dos veces, sobre las intenciones de Hal en su interés por los cuadernos de Robert; después, a propósito de la autoría de Catherine sobre la maravillosa demostración. Este tipo de conflictos éticos tiene ilustres precedentes: Tartaglia vs Cardano y Newton vs Leibnitz.

Proof es otra película donde, una vez más, aparecen unidos trastornos mentales y Matemáticas, dando otra vuelta de tuerca en el prejuicio social acerca de los “pitagorines”. Siendo tan pocas las ocasiones en que las Matemáticas llegan al cine, resulta bastante significativa esa insistencia en el ”matemático loco”, con matices en su patología (Perros de paja Pi. Fé en el caos, Cube, Enigma, Una mente maravillosa… y ahora Proof). Se está convirtiendo en un arquetipo peligroso para nuestro propósito de difundir las Matemáticas y, como decía en un artículo anterior (Suma nº 48), considero desaconsejable darle entrada en el aula. Pero no sólo por eso me parece una película poco adecuada para nuestros alumnos; también por su pesadez, con poca acción, ambientes cerrados y abuso de diálogos, riesgo del teatro llevado a la gran pantalla.

Al igual que John F. Nash en Una mente maravillosa, el matemático enfermo es redimido en su sufrimiento por el amor de un ser querido (“Los cuidados de mi hija me han salvado”, escribe Robert en uno de sus cuadernos). Y como El indomable Will Hunting, en un momento dado Catherine se enfrenta a un dilema que puede vincular su destino a las Matemáticas. Cada cual tiene su respuesta, pero en ambos casos deciden los afectos.    

 

Escenas para la clase:

35. Tema: Potencias y raíces

 Nivel: 1º-2º-3º-4º ESO

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(contraseña: cinemates)

propuesta didáctica

 

 

  

 

  

 

 

 

 

   

 

(C) José María Sorando Muzás

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