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Matemáticas y Cine

 

  

INTERSTELLAR

Ficha técnica.- Título: Interstellar. Director: Christopher Nolan. Actores: Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Jessica Chastain, Bill Irving, John Lightgow, Casey Affleck, David Gyasi, Michael Caine, Matt Damon, Wes Bentley, Mackenzie Foy, Timohée Chalamet, Topher Grace, David Oyelowo, Ellen Burstyn. Guión: Jonathan Nolan, Christopher Nolan (Historia: Kip Thorne). Música: Hans Zimmer. Producción: Warner Bros./ Syncopy/ Paramount Pictures/ Legendary Pictures/ Lynda Obst Productions. EE.UU. 2014.

Argumento.- El cambo climático ha provocado en la Tierra grandes tormentas de arena y una grave crisis alimentaria. La humanidad está en peligro de desaparecer. La NASA ha emprendido un proyecto secreto de exploración de otros planetas cuyas condiciones sean aptas para acoger a los humanos. Cooper es un piloto de naves espaciales que, merced a extraños hechos relacionados con el gran talento de su hija de 10 años Murph, es reclutado para dirigir la expedición definitiva. En su desarrollo, descubrirá, a varios niveles, cómo el instinto de supervivencia recurre al engaño. 

Comentario.- Esta película es de larga duración, casi 3 horas, pero cautiva por el equilibrio que mantiene entre lo personal y la épico, entre lo íntimo y lo grandioso, con un potente soporte musical y un excelente montaje. Los escenarios "extraterrestres" corresponden a la sobrecogedora naturaleza de Islandia.

Interstellar es una de las grandes obras cinematográficas de la ciencia ficción más digna, aquella que construye su ficción sobre hechos científicos, sin hacerlo sobre fantasías acientíficas. Ha sido fundamental para ello la intervención del astrofísico Kip Thorne como consultor y productor ejecutivo. Además, el guionista Jonathan Nolan, hermano del director, estudió relatividad durante 4 años en el California Institute of Technology, mientras escribía el guión. Gracias a esos artífices, se produce la inusual presencia de abundantes pasajes sobre relatividad y astronomía, tantos y tan densos que se precisa más de una visión de la película para poder captarlos. Durante esas disertaciones, vemos al fondo las típicas pizarras llenas de fórmulas.

Por supuesto, se respeta un hecho esencial en el espacio exterior: la ingravidez (algo que otras películas de entretenimiento espacial obvian). La estación nodriza, al igual que se veía en 2001: Odisea del espacio (Stanley Kubrick. 1968), está en continua rotación, produciendo una centrifugación de sus habitantes que simula la gravedad terrestre. Fuera de ella, los viajeros espaciales se mueven ingrávidos.

Seguramente se me han escapado muchos detalles. Pero entre los que he podido retener, destaco por su aspecto matemático cuatro pasajes: dos donde las matemáticas subyacen a la situación y otros dos donde la acción se refiere a espacios n-dimensionales.

1. Murph recibe extraños mensajes de quien ella llama "el fantasma". Su padre, tras una larga observación de unas señales de polvo en el suelo, concluye: "No es Morse, Murph. Es binario. Ancha es 1, estrecha es 0. Coordenadas". Ese mensaje les conducirá a un lugar crucial para los hechos venideros.

2. Años atrás se enviaron 12 naves con otros tantos expedicionarios, en busca de posibles planetas habitables por el género humano. Solo hay capacidad para organizar el viaje de supervivencia humana a uno de ellos y, según se explica, se elegirá ese destino en base a la probabilidad de desarrollo de la vida humana en él, evaluada en base a los datos recogidos y enviados por dichos expedicionarios.

La misión comandada por Cooper debe realizar la evaluación definitiva de los tres planetas con mayor valor para esa probabilidad. Tras el trágico fracaso en la visita a un planeta oceánico, solo es viable realizar un viaje de reconocimiento más. Hay que elegir entre los otros dos destinos posibles. Nuevamente se hace según criterios de probabilidad, en este caso pese a las razones sentimentales de la científica Amelia.

3. La búsqueda de planetas habitables está guiada por desconocidos seres extraterrestres que desean nuestra supervivencia, algo que recuerda a lo que, de forma más críptica, sugería la presencia del negro monolito en 2001: Odisea del espacio, obra con la que se establecen abundantes analogías y hacia la que se descubren algunos tributos (por ejemplo, el robot Tars recuerda al monolito). Esos seres habitan un espacio 5-dimensional y facilitan el viaje humano a planetas en muy lejanas galaxias, un viaje que, en condiciones normales, duraría tantísimos años que sería inviable. La forma en que lo hacen posible es indicándonos la trayectoria hacia lo que se llama un "agujero de gusano", también conocido como puente de Einstein-Rosen. En 1988, el propio Thorne, junto a Mike Morris, demostró la posibilidad teórica de atravesar uno de estos agujeros. Se trata de un concepto científicamente posible, pero cuya existencia real es algo que todavía no consta a los astrónomos.

Según Wikipedia: "La definición topológica de agujero de gusano no es intuitiva. Se dice que en una región compacta del espacio-tiempo existe un agujero de gusano cuando su conjunto frontera es trivial desde el punto de vista topológico, pero su interior no es simplemente conexo".

Uno de los científicos de la NASA explica a Cooper qué es un "agujero de gusano" y sus posibilidades para acortar los viajes espaciales, con un sencillo ejemplo. Le hace dibujar dos puntos en los extremos de una hoja de papel. ¿Cómo podemos reducir la distancia entre esos dos puntos? En el plano bidimensional, es imposible. Pero en el espacio tridimensional sí lo es. Basta con doblar el papel haciendo coincidir ambos puntos. Atravesando el papel con un lápiz se llega enseguida de uno al otro. Un "agujero de gusano" sería un plegamiento del espacio tridimensional dentro de un espacio de más dimensiones que, de igual forma, acortaría la distancia entre nuestra Tierra y esos lejanos planetas.

En otra secuencia, Cooper corre el riesgo de aproximar su nave a un agujero negro, llamado con humor Gargantúa.

Ha declarado Kip Thorne: "Para mostrar agujeros de gusano y el agujero negro, creé las ecuaciones que permitirían seguir los rayos de luz según rodean a un agujero negro o entran en un agujero de gusano, así que lo que aparece en la película está basado en la Teoría de la Relatividad de Einstein".

Gargantúa, el agujero negro en Interstellar

4. Atención: lo que resta de este artículo contiene un spoiler, desvelando parte del desenlace de la película. Si aún no la has visto y tienes intención de hacerlo, no sigas su lectura.

En la parte final de la película, Cooper accede a un ámbito sorprendente: se encuentra en algo parecido a un gran edificio formado por réplicas de la habitación de Murph, en las que puede ver cómo ésta desarrolla su vida diaria a lo largo de los años transcurridos en la Tierra desde que él emprendiera el viaje. Ve a su hija niña, adolescente, joven y adulta. Téngase en cuenta que, como efecto de la relatividad,  en su viaje Cooper ha envejecido poco: para él el tiempo transcurría mucho más lentamente que para su hija. Cuando se encuentran en el planeta helado, dicen que una hora allí equivale a 7 años en la Tierra.

Cooper deduce lo que ocurre: ha accedido al futuro de la humanidad. Esos seres extraterrestres que indicaban el camino hacia el agujero de gusano son los humanos futuros, desde un espacio pentadimensional al que nos llevará la evolución. Y él se encuentra en el interior de un teseracto, proyección en tres dimensiones de un cubo de 4 dimensiones. ¿Cuál es esa cuarta dimensión?... el tiempo, que está allí materializado en dimensión física. Eso le permite desplazarse por el teseracto haciéndolo por el tiempo y comunicar a Murph la solución de la ecuación de Brand, necesaria para que los humanos sean capaces de abandonar la Tierra.

Un planteamiento ambicioso, pretencioso dirán algunos, pero muy trabajado. La comunidad científica ha acogido Interstellar con gran aceptación y no pocos elogios.

 

 

 

   

 

(C) José María Sorando Muzás

jmsorando@ono.com