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Matemáticas y Cine

        

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Biografía

La primera función 

Abjuración

La Tierra se mueve

     

 GALILEO EN EL CINE

La figura de Galileo ha trascendido sobre todo como físico y astrónomo. Fue el primer experimentador. La búsqueda de la Ley de caída de los cuerpos le condujo al estudio pionero de la dependencia funcional de dos variables:

s = c · t 2 

(c = espacio recorrido en caída libre durante la primera unidad de tiempo)

Además, la imposibilidad manifiesta de progresar hacia su objetivo de demostrar con las Matemáticas de la época que la aceleración de caída es constante sirvió como acicate para el surgimiento del Cálculo Diferencial, de la mano de Newton y Leibnitz. Son méritos más que suficientes para dar a Galileo un lugar de honor en la Historia de las Matemáticas.

Hay dos largometrajes notables que han llevado a la pantalla la figura de Galileo. Pero ninguno de ellos repara en los hechos mencionados. Ambos se centran en las primeras observaciones con el telescopio, que confirmaban las teorías de Copérnico, y en el conocido enfrentamiento con la Inquisición, que forzó a Galileo a la abjuración. Son películas altamente recomendable para los alumnos de Bachillerato, pero no exprimen las posibilidades matemáticas del personaje.

No obstante, ningún estudiante de Secundaria debiera terminar sus estudios sin conocer la magnitud de las aportaciones de Galileo como pionero de la ciencia moderna. Por ello, aconsejamos la visión comentada de estas películas (completa o parcial) y su discusión posterior.

En el caso de trabajar con escenas, cualquiera de los dos ofrece unas cuantas en las que se recrea el novedoso trabajo de experimentación y la autoexigencia de Galileo al respecto. Con un alcance más amplio, se pueden complementar con la impresionante recreación de las presiones eclesiásticas y abjuración (en la obra de Liliana Cavani) o con la escena final de debate  sobre la responsabilidad del científico (en la obra de Losey-Brecht).

Estas son las referencias de las dos versiones:

GALILEO por Liliana Cavani 

Ficha técnica.- Título: Galileo. Directora: Liliana Cavani. Actores: Cyril Cusack,. Gigi Ballista, Giulio Brogi, Gheorghi Kolaiancev, Nevana Koranova, Lou Castel y otros. Guión: Tullio Pinelli, Fabricio Onofri i Liliana Cavani. Consultor històrico: Boris Ulianov. Música: Ennio Morricone. Producción: Leonardo Pescarolo para La Fenice Cinematografica (Venecia), la Rizzoli Films (Roma) y El Estudio para films de largometraje (Sofia). Italia – Bulgaria 1968. Duración: 90 minutos. Distribución: No comercializada en España en la actualidad.

GALILEO por Joseph Losey

Ficha técnica.- Título: Galileo. Director: Joseph Losey. Guión: Joseph Losey y Barbara Bray, según la obra de Bertolt Brecht La vida de Galileo. Actores: Topol, Edward Fox, John Gielgud, Tom Conti, James Aubrey, Colin Blakely, Richard O´Callaghan y Georgia Brown. Música: Hanns Eisler (canciones escritas para la obra en el teartro). Producción: Ely Landau - American Film Theatre (AFT). Gran Bretaña 1974. Duración: 139 minutos. Distribución: Crest Films S.L.

Joseph Losey dirigió en 1947 la obra de Brecht en su estreno en el teatro. En 1974 la retomó en el cine para el Proyecto de la AFT, que fracasó comercialmente, de recreación cinematográfica de grandes obras teatrales. La rodó en orden progresivo (como una obra de teatro), por secuencias. La última escena (la número 14) fue rodada de un tirón.

Comparativa entre ambas versiones

La obra de Cavani es cine; la de Losey es teatro filmado. Cavani utiliza exteriores, ofrece planos de gran profundidad, escenas sin diálogo y refuerza con música el dramatismo de algunas situaciones. Losey filma en escenarios cerrados, con planos siempre muy próximos a los actores y la música aparece como oberturas a cada escena, a cargo de un trío de voces blancas; pero, ante todo, en la obra de Losey predomina el diálogo.

Brecht-Losey incurren en cierto didactismo, orientando la reflexión del espectador con diálogos ficticios que plantean los problemas subyacentes a la situación. Cavani rueda unos hechos históricos; cuando recrea discusiones científicas o teológicas lo hace en la óptica del s. XVII, no desde el s. XX.

Cavani termina su obra en la escena impresionante de la abjuración. Losey-Brecht no recrean dicho acto, sino que lo suplen (escena 13) por un debate entre sus seguidores y concluyen (escena 14) con otro debate entre Galileo y su discípulo Andrea, que constituye otro juicio a Galileo.

Topol encarna a un Galileo enfático. Cyril Cusack lo hace de forma más comedida.

La vida de Galileo por Bertolt Brecht

Esta obra tuvo su primer texto en 1938, pero fue reescrita durante un largo periodo de tiempo, llegando a tener tres versiones drásticamente diferentes. Muchos han visto en ella reflejos de las vivencias del propio Brecht y del drama histórico de su tiempo.

En la primera versión, con Brecht huyendo del nazismo, Galileo es un anciano que burla a la Inquisición y rehúsa ser un mártir sometido a la tortura, que puede así continuar astutamente sus trabajos científicos y los pasa clandestinamente ante las narices de la autoridad. Se le presenta como un héroe a pesar de su retractación.

Andrea: “Desgraciado el país que no tiene héroes”.

Galileo: “No. Desgraciado el país que necesita héroes”.

Tras las bombas de Hiroshima y Nagasaki, Brecht hace añadidos, convencido de que los científicos se habían vendido a los belicistas y trata de denunciarlo en su obra, produciéndose la mayor alteración del texto.

Galileo: “He traicionado a mi profesión”.

El científico ya no puede confiar en el poder, como le ocurre a Galileo, perseguido por el nuevo Papa que antes le alentaba a seguir sus trabajos. Se acentúa la exigencia de que Galileo, en una ocasión histórica única, hubiese ofrecido a la sociedad el potencial transformador de su saber, proclamando una nueva era, la Era de la Razón.

Galileo: “Quien no sabe la verdad, es meramente un imbécil. Pero quien la sabe y la llama mentira, ése es un criminal”

En esa época, además Brecht es objetivo del Macarthysmo que quiere “limpiar Hollywood de comunistas”. Terminada la guerra, se reproduce el enfrentamiento entre el poder que se cree poseedor de la verdad y la impotente verdad del disidente.

Al despedirse de Andrea, con el manuscrito de los Discorsi escondido, Galileo le dice:

“Ten cuidado cuando atravieses este mundo con la verdad bajo la chaqueta”

Esta segunda versión, en inglés, fue escrita en colaboración con Charles Laughton que fue su actor protagonista en Broadway en 1947, bajo dirección de Joseph Losey. Al día siguiente de su comparecencia ante el Comité de Actividades Antiamericanas, durante el estreno de La vida de Galileo en Nueva York, Brecht huye a Europa.

El texto final fue escrito en Berlín en 1953, año de la invasión soviética para reprimir las protestas obreras. Brecht fue presionado para escribir un documento apoyando la actitud represora oficial. Al igual que Galileo, se encontró en la terrible situación de desmentirse y la única fidelidad que le quedó fue continuar su obra. Y es en ese momento cuando se acentúa en el texto la debilidad de Galileo: éste, con mala conciencia, confiesa a Andrea que sólo el miedo al dolor físico le llevó a retractarse. En esta tercera y definitiva versión confluyen las contradicciones del personaje.

“Dada la situación, nadie se puede inclinar ni a admirar ni a condenar a Galileo”  (B. Brecht)

Para terminar, la impactante escena final de la película de Liliana Cavani con la abjuración:

 

 

 

  

 

 

(C) José María Sorando Muzás

jmsorando@ono.com